3 MARIDAJES PERFECTOS PARA QUESO ARTESANO

No se trata de poner cualquier vino y cualquier pan. Maridar un queso artesano es entenderlo, acompañarlo y dejar que hable.

Sabores que se entienden

Maridar no es mezclar. Es acompañar.

Acompañar un queso artesano es casi un arte. No hace falta ser sumiller ni chef, pero sí hace falta algo de intuición y mucho respeto. El queso es protagonista: lo que pongas al lado debe sumar, no tapar.

Azul que pide dulzor: Plazul + Pedro Ximénez + nueces

Nuestro Plazul, azul de leche cruda de oveja, tiene intensidad. Por eso se equilibra de forma magistral con un Pedro Ximénez joven: el dulzor acaricia el salado, y las nueces aportan textura y grasa vegetal.

Ideal como cierre de comida o con pan de nueces ligeramente tostado. Es una combinación que sorprende, incluso a quienes creen que no les gusta el queso azul.

Mediterráneo sobre pan: Laktikus + tomate + pan rústico

El Laktikus Mediterráneo está curado con aceite de oliva, tomate seco y orégano. Por eso, pedirle compañía es fácil: basta un pan de campo de buena corteza y tomate fresco rallado.

La acidez del tomate y el crujido del pan dejan al queso expresarse. Esta combinación es puro desayuno rural andaluz.

Dulce y cremoso: Cremozuelo + higos + pan de semillas

El Cremozuelo, untable de cabra suave, combina genial con frutas dulces y panes ligeros. Unos higos frescos abiertos, un chorrito de miel opcional, y tostadas de pan multicereal.

Funciona como merienda, entrante o incluso postre. A veces, lo sencillo es también lo más delicado.

Y si quieres probar...

 

Puedes probar estos maridajes con otros quesos de Plazuelo: un curado con vino tinto joven, un rulo con confitura de naranja, o un semicurado con pera al horno.

La clave está en dejar que el queso mande. Todo lo demás está para acompañar, no para eclipsar.

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